Árbol de seda

Árbol de sedaSólo dos especies se encuentran con facilidad en el mercad: la A. lophanta y la A. julibrissin. En un alojamiento invernal luminoso y bastante fresco, la primera es perenne, mientras que la segunda pierde sus hojas. Se reconoce su parentezco con las mimosas por sus hojas plúmeas y también por sus exigencias para su cultivo: un sitio soleado hasta semiumbrio, abundante abono y riego regular, evitando que el sustrato esté permanentemente mojado.

Las flores blancoamarillentas de la A. lophanta, que salen juntas en forma de espiga, de lejos parecen pequeños “pinceles” debido a sus estambres saliente, mientras que las flores ligeramente aromáticas de la A. julibrissin son muy delicadas y de color rosa, de aspecto sedoso, de ahí el nombre popular. Ambas variedades toleran la poda, aunque sin duda cada acometida es una revés para su aspecto externo. La floración primaveral de la A. lophanta lo hace aconsejable solo para jardines con un invierno muy suave, sin heladas; la otra especie cuya flor sale a mediados de verano, solo se marchita con heladas intensas; cuando es adulta, la planta tolera hasta los 6ºC bajo cero en el exterior.

Emplazamiento: soleado hasta semiumbrio.
Riego: en verano, mantener uniformemente húmedo.
Abono: hasta principios de agosto, cada semana.
Alojamiento invernal: fresco, entre los 2 y 8ºC; luminoso y oscuro en el caso de A. julibrissin, de hoja caduca.
Multiplicación: por semillas(son difíciles de adquirir)

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